
Agradezco a la hermana Ángeles que haya puesto esa hermosa ofrenda para nuestros queridos padres, mi tía Beatriz , el papá de Víctor y su Kisko querido, porque yo no pongo ofrenda. Sé que el hermano Jorge, el hermano Arturo, la hermana Conchita y, afortunadamente, esos espíritus queridos tuvieron donde llegar. Distingo en su altar la fotografía de esa pareja de enamorados y a la bella catrina chilanga que se llevó de estas tierras aztecas.
Reciba hermana Ángeles, como siempre mi cariño.
Hermana Rosita
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